¿Tu hij@ aprende más rápido que los demás, se aburre con facilidad en clase o muestra una curiosidad sin límites?
Cuando hablamos de altas capacidades no hacemos referencia solamente a un coeficiente alto (CI) sino también a una forma de entender el mundo con un funcionamiento cerebral y personal particular.
Las personas con altas capacidades tienen un desarrollo cognitivo, emocional y creativo que no es homogéneo ni lineal. Comprender las altas capacidades desde esta perspectiva integral implica reconocer que no todos los perfiles son iguales. Existen diferencias significativas entre individuos, y no siempre un alto rendimiento académico es sinónimo de alta capacidad, ni viceversa. De ahí la importancia de una evaluación adecuada y de una respuesta educativa y social ajustada.

Qué son las altas capacidades y por qué es importante detectarlas a tiempo.
Un niñ@ con altas capacidades es el que puede manejar y relacionar múltiples recursos cognitivos a la vez o destaca en el manejo y utilización de uno de ellos.
Es habitual confundir alto rendimiento con altas capacidades, generalmente los niñ@s con altas capacidades tienen un bajo rendimiento académico porque se aburren o conocen el tema a tratar o en el procesamiento de la información lo pillan a la primera.
La alta capacidad es una estructura cerebral y un funcionamiento diferente, no es un asunto de inteligencia. Por ello es importante un diagnóstico precoz
¿Cuándo puedo sospechar que mi hij@ tiene altas capacidades?
Algunas características:
- Presentan gran curiosidad.
- Preguntan mucho sobre diversos temas.
- Son capaces de aprender rápidamente cuando algo les interesa.
- Presentan cambios de humor.
- Pasan de la alegría al llanto sin motivo aparente.
- Son muy sensibles.
- Empatía con el sufrimiento ajeno.
- Tienen razonamientos abstractos a una edad temprana.
- Tiene una gran memoria.
- Pueden tener dificultades en las relaciones sociales.
- Cuando sus preguntas y respuestas son superiores a su edad cronológica en dos o tres años mayor.
- Muestran un rendimiento bajo en algunas áreas
- La calidad de sus tareas y su nivel de atención depende de sus intereses.
- Se aburren con facilidad.
- Si les interesa el tema intervienen brillantemente.
- Tienen una buena expresión oral, su escritura es pobre, desordenada.
- Sus trabajos escritos presentan deficiencias.
- Les atraen los retos escolares, las tareas inusuales.
- Rechazan las tareas rutinarias.
- Emocionalmente son inestables.
- Tienen baja autoestima.
- A veces son intolerantes y no tienen asertividad al decir las cosas.
- Son críticos consigo mismos y autoexigentes.
- Cuestionan a los profesores.

Emociones, sistema escolar.
El niñ@ tiene una edad cronológica que no coincide con su edad mental. El sistema escolar le puede resultar una odisea, un camino que no es para disfrutar. Le cuesta socializar y el temario le puede resultar poco interesante y que no coincida en nada con sus intereses.
A su vez la edad cronológica y la edad emocional produce un desajuste con el entorno.
Un niñ@ que tiene más años que los que tiene no está preparado a nivel emocional para vivir inmerso en el mundo de más años, porque las emociones son las propias de su edad. Carece de la experiencia y de la vivencia para manejar sus estados emocionales. Una emoción se aprende a gestionar vivenciando.
Es importante que sea consciente de sus habilidades y de sus carencias para hacerlo y ser partícipe de su condición. Como educadores y padres poder acompañarlo en el proceso de desarrollo potenciando su imaginación, memoria y del disfrute de su capacidad análitica.
También hay que dotarlo de herramientas para poder estar inmerso en el sistema escolar, poder tener habilidades sociales y de comunicación para entablar relaciones satisfactorias con sus pares. Trabajar la competencia social para la aplicación práctica en el día a día ya que en la teoría conocen como desarrollar las habilidades sociales aunque en la práctica por las características de personalidad les es más complicado. Saben lo que se debe hacer, aunque no saben usarlo.
Trabajar las emociones para poder tener una adaptación adecuada al entorno social así puedo expresar cómo me siento y el otro me puede comprender y para que sea motivadora, ya que las emociones nos mueven a hacer cosas. Poder regularse y expresarse es fundamental.
A veces presentan egocentrismo, centrándose en sí mismo y alejándose de los demás. Racionalizando todas las emociones no las siente como parte sino como externas produciendo un desajuste entre la emoción y la razón.
Cómo podemos ayudar, desde nuestro gabinete psicopedagógico en Bormujos (Sevilla) te acompañamos para entender y potenciar las altas capacidades de tu hij@, con un enfoque integral y humano.
- Descubrir sus intereses y canalizarlos.
- Conocer sus motivaciones.
- Establecer hábitos de trabajo.
- Organización en el aula y la familia.
- Trabajar la tolerancia a la frustración.
- Mejorar la autoestima.
- Enseñar de forma activa, disfrutando de su aprendizaje.
- Respetar el diálogo y la cronología del niño.
Conviene detectar e identificar tempranamente, a partir de los 6 años, para potenciar los macroprocesos cognitivos y así favorecer la estimulación de sus competencias y evitar el fracaso escolar.
Desde el gabinete realizamos una:
- Evaluación profesional
- Orientación familiar
- Coordinación con el colegio
- Seguimiento emocional y educativo
Acompañar las altas capacidades es un camino lleno de descubrimientos, tanto para el niñ@ como para su familia, podemos ayudarte a entender sus necesidades y potenciar su talento.
Si vives en Sevilla en nuestro gabinete psicopedagógico te ayudamos a recorrerlo con comprensión, profesionalidad y cercanía.

